La Política Migratoria, Caso Peruano y Estadounidense

Hemos visto cómo la migración es muy importante y peligrosa para un país si no se tiene una buena política migratoria, esta puede iniciar una crisis migratoria, transformándolo en una problemática social, llegando a afectar su propia población como a los migrantes al deshumanizarse, en este caso podemos verlo en dos perspectiva, situaciones y posibles soluciones que brindan ciertos gobiernos.

Por un lado, está la situación estadounidense, después de sufrir una pandemia mundial de la covid-19 que no solo fue un golpe duro para su economía, sino que también lo fue para sus políticas migratorias, teniendo que realizar una orden del Título 42, que terminó por ser levantada luego un año después de finalizada la pandemia del covid-19 creando incertidumbre al fortalecer sus políticas migratorias como también sus castigos para los migrantes ilegales. Pero nos preguntamos ¿Por qué los migrantes arriesgan todo por cruzar las fronteras?

Durante la pandemia las medidas migratorias de Estados Unidos bajado, logrando que la migración de manera ilegal siga aumentando y con ello se vea afectado a los mismos migrantes al verse expuesto a diferentes peligros al buscar los servicios de los llamados “coyotes” de las fronteras, dejando de lado los mecanismos que el propio gobierno estadounidense brinda, pero ¿Por qué?

Siempre se ha pensado que la forma más fácil en la que una persona siga las normas y leyes tanto en casa como en sociedad es por medio del castigo o las consecuencias, pero cuando una persona no tiene nada que perder o está en una situación desesperada, y viéndolo desde la perspectiva de un migrante el cual se va de su país para tener un futuro que le fue arrebatado en su país y su gobierno, arriesgándose por un sueño americano aún si eso significa arriesgado sus vidas, se le prohíba más adelante el asilo o terminar en la cárcel ya que su situación actual en la que viven los lanza a padecer las consecuencias de migración ilegal, logrando que estos mecanismo influidos por el miedo dejan de funciona, por ello la necesidad de crea salvoconductos o vías lícitas para poder ayudarlos/premian la migración legal es esencial.

De manera asertiva el iniciar modernizarse en ciertos aspectos como la facilitación de las citas por medio de una aplicación a ayudado a incentivar a los migrantes a buscar los canales legales para poder ir a Estados Unidos, por otro lado, el gobierno ha aceptado la entrado de migrantes los cuales cuentan con familia en el país.

 El compromiso de poder facilitar la migración legal y proteger a los migrantes que ha hecho se va vistos plasmados en la aceptación de refugiados del hemisferio occidental y de otras partes del mundo, por otro lado, vemos el acierto de luchar contra los contrabandistas/coyotes que brindar desinformación y ayudan a la migración ilegal aprovechándose de los migrantes y con ello exponiéndose a varios peligros.

Esto ha logrado humanización de los migrantes y de manera histórica el gobierno estadounidense ha buscado el apoyo para poder mejorar, aumentar y asegurar una migración formal, todo discutido y aceptados por los participantes de la Declaración de los Ángeles según lo visto en el texto, Abrir centros regionales para facilitar el acceso a vías legales, como crear campañas contra el contrabando ayuda  a los inmigrantes a pasar de manera ilegal como también eliminar o bajar la desinformación que estos les brindan a las personas, por otro lado se dará la expulsión inmediata de las personas que no cumplan los requisitos para quedarse y aplicando la prohibición de regresar a Estados Unidos por 5 años.

Buscando el desarrollar y apuntar incentivos a las personas para poder inmigrar de manera legal y sobre toda segura por medio de aumentar los recursos, aunque no se entregue lo prometido o no sea gestione de una manera más eficiente a mi parecer, por otro lado, el reducir el impacto en las comunidades fronterizas es buena pero creo que no logra satisfacer por completo a las necesidades.

Otra perspectiva sería la peruana, en esta la política migratoria peruana muestra una dualidad entre su discurso de protección a grupos vulnerables y la realidad de implementación. Si bien se reconoce que los mecanismos para regularizar la situación de ciertos grupos, como la calidad migratoria humanitaria y especial, la aplicación de estos genera controversia. La visa humanitaria, anunciada como un gesto de apertura, en la práctica se convierte en un filtro de ingreso, excluyendo a quienes ya se encuentran en el país. Además, las excepciones "humanitarias" son aplicadas de manera discrecional. Aunque se proclamen principios nobles, la realidad evidencia una lógica de control más que de protección efectiva.

La regularización migratoria en Perú, especialmente a través del Permiso Temporal de Permanencia (PTP) para la población venezolana, refleja un intento de enmarcar el flujo migratorio en un marco temporal conveniente para el país. Aunque se han adoptado varias versiones del PTP, cada una con ajustes y limitaciones, su implementación ha enfrentado desafíos significativos. A pesar de los elogios internacionales por la apertura aparente del país, las dificultades financieras y prácticas han obstaculizado el acceso al proceso de regularización, especialmente para las mujeres. Además, la transición del PTP a la residencia permanente ha planteado nuevos problemas, incluyendo costos adicionales y trámites complejos que pueden resultar en una nueva regularización de la población migrante. A pesar de los esfuerzos del gobierno y el apoyo de organizaciones internacionales como la OIM, la eficacia del nuevo mecanismo de regularización aún genera incertidumbre y preguntas sobre su accesibilidad para aquellos en situación irregular.

La legislación peruana sobre refugiados refleja formalmente los estándares internacionales de protección y sigue la tradición latinoamericana del asilo. Sin embargo, es esencial reconocer las contradicciones entre lo establecido en papel y su implementación práctica. Urge examinar los intereses políticos que influyen en las políticas de protección internacional y visibilizar la reconfiguración del refugiado como un agente económico. Frente a la migración venezolana, se reaviva el debate sobre las categorías de migrantes y refugiados, destacando el papel crucial del Acnur en la protección de esta población vulnerable. Su pronunciamiento destaca la necesidad de protección para una parte significativa de los venezolanos según la definición tradicional de refugiado. La discrepancia entre la posición del Acnur y su categorización de los venezolanos como solicitantes de protección internacional y su clasificación como "desplazados en el extranjero" refleja la complejidad de los flujos migratorios mixtos. La baja tasa de estatutos otorgados en Perú muestra una prolongación del estatus de solicitante, debido en parte a la falta de reconocimiento grupal según la definición ampliada de Cartagena. Las contradicciones entre el enfoque del Acnur y el Ministerio de Relaciones Exteriores evidencian la necesidad de una política de asilo más clara y coherente.

El rol del Acnur se ve restringido por la necesidad de la cooperación estatal, el establecimiento de procedimientos nacionales y la dependencia financiera. La falta de un procedimiento acelerado en Perú, denunciada por Amnistía Internacional, y las restricciones migratorias reflejan una preocupación por el posible abuso del sistema de asilo. La intersección entre políticas migratorias y de asilo afecta las estrategias de movilidad de los migrantes, generando incertidumbre y vulnerabilidad. La pandemia ha exacerbado estas condiciones para la población venezolana.